15.12.11

La pregunta final.

- ¿Cambiarías algo de tu vida? ¿El qué?
- Sí, el haberme enamorado de ti del imbécil ese.
- ¿Quién es?
- Esa ya es otra pregunta y me toca. ¿Qué es lo que más miedo te da?
- Nada. Y ahora... la pregunta final: ¿Me besarías?
- Sí.
- Buenas noches.
- Buenas noches.
- Te quiero.
- Y yo.

14.12.11

Ahora pregunta ella.

- ¿Alguna pregunta más?
- No, te cedo el turno.
- Según tus novias... ¿qué tal eres en la cama?
- Bff, pues no sé... sólo he tenido el privilegio de tener un pinchito.
- Eso es que no eres nada bueno.
- Jajajajaja, bueno mi pene lo compensa, porque está bastante bien.
- Bueno, también me has dicho que besas bien y hay fuentes que lo niegan... así que no puedo creerte. ¿Tu fantasía?
- Primero que me la chupen, tengo unas ganas bárbaras de eso... y luego hacerlo en el coche.
- Muy de tíos, qué poca originalidad.
- ¿Y la tuya qué? Sorpréndeme.
- Pues para que lo sepas yo tengo mucha imaginación.
- Qué mal ha sonado...
- Es que eres un mal pensado.
- Continúe si tiene más preguntas.
- Ya no tengo más, me ha quedado claro que eres un tío más, simple y sin personalidad.
- Ahora una pregunta cada uno.

(eso ya en la próxima entrada)

5.12.11

Primero pregunta él.

- Cuéntame algo.
- ¿Qué quieres que te cuente?
- No sé... ¿Qué bragas usas: tanga, braguita, culote, faja?
- Faja, me encanta es... tan rústica.
- Interesante, seguimos preguntando... ¿te gusta dormir sin sujetador?
- Sí, la verdad es que sí; y con picardías, eso es fundamental.
- Picardías... ¿eso qué, eh?
- Es... cómodo, sí, eso.
- ¿Alguna vez has visto un pito?
- Sí, de pequeña me bañaba con mis primos en el pueblo... todo muy porno.
- No, pero pitos de tu familia no valen.
- Está bien... un día, mientras iba caminando, se me apareció un mendigo y gritando, se quitó el abrigo y le vi el pito.
- Te toca preguntar.


(si quieres conocer las preguntas de la chica
espera a la próxima entrada)